domingo, 8 de noviembre de 2015

ISMAEL: TU LUCHA, TU MEJOR LEGADO

Querido Isma:
No resulta fácil decirte adiós, y menos, pocos instantes después de conocer la tristísima noticia de tu muerte.
He sido  tu tutora durante dos cursos y dos meses, y durante todo ese tiempo me he negado a aceptar que no tuvieses futuro, que todos tus días se limitasen a esperar un fatal desenlace. Siempre creí en tus posibilidades, en que llegaría ese corazón que tanto ansiabas y que eso te permitiría hacer una vida más o menos normal, haciendo aquellas cosas que tanto te gustaban: contar chistes, hacer monólogos, ser famoso...terminar tus estudios. Siempre lo creí, de verdad, porque estaba, estoy, convencida de que te lo merecías de forma especial.

Te lo merecías Ismael porque tu vida ha sido una constante lucha, en la que, desde que te conozco, no he visto nunca un mal gesto, una queja, un lamento. Siempre con una sonrisa, con buen humor, ironía y ese punto mordaz que demostraba tu ingenio. También un cierto punto de picaresca, cuando, en la clase de Historia, escapabas corriendo al baño ante la más que probable pregunta de tu profesora, y cuando volvías, te hacías el despistado como nadie, con la secreta esperanza de que la consabida preguntita quedase en el olvido.

Eres, repito, eres todo un personaje, querido y respetado por todos los que formamos la familia del IES Alejandría, y que ahora lloramos tu muerte. No me imagino la vuelta a clase mañana, sobre todo para tu grupo de 2º de Bachillerato B, y muy especialmente para nuestra "pequeña familia" de Historia del Arte. Espero que no suene a tópico hablar del gran ejemplo de vida que nos has dado hasta el final, y del gran vacío que nos dejas.

Adiós compañero, me alivia pensar que te has quedado dormido dulcemente, y deseo que el viaje te sea placentero. Por favor cuéntanos de vez en cuando algún chistecito, dinos algún monólogo con el que poder reírnos, incluso de nosotros mismos. Haz lo que quieras Isma, pero por favor, no nos dejes del todo.

"No sientas que te falte
el don de hablar que te arrebata el cielo". J. Martí y Pérez



"Adiós Ismael"